En primer lugar he de decir que me pareció una exposición bastante amena y divertida, que conforme iba avanzando la clase se hacía cada vez más interesante. El ámbito que se trató, sobre personas con una discapacidad visual, es bastante amplio, además pudimos aprender muchos conceptos que se escapaban de nuestro conocimiento.
De todos es sabido que la ONCE es una organización que tiene un monopolio muy extenso en España, a nivel nacional, pero que personalmente desconocía lo que se nos mostró en la intervención de los compañeros que expusieron el tema. No sabía que existían centros para internos de personas ciegas, centros de intervención socioeducativa, es decir diferentes recursos que intentan mejorar la calidad de vida de estas personas, así como prestarles atención y ayuda con el objetivo de lograr su autonomía e independencia. El apoyo psicosocial, la rehabilitación, la comunicación y el acceso a al información, el apoyo al bienestar social básico, el apoyo al empleo, la atención educativa, etc., son algunas de las medidas que se aplican en esta organización con el fin mismo de mejorar la vida de las personas ciegas.
Es por todo ello, que me pareció muy atrevido y valiente el trabajar una investigación sobre cómo intervenir socioeducativamente con éstas personas. Pues, parece que el perfil del educador social está claramente definido en este colectivo, pero lo cierto es que después te encuentras con que según el recurso que estemos tratando, el educador social tendrá unas competencias u otras. Por ejemplo, en la exposición nos mostraban que el perfil característico del educador social en la ONCE era el de educador-cuidador, que por otra parte no nos deja sorprendidos puesto que en muchas instituciones el educador también hace la labor de cuidador, ya sea en centros de salud mental, residencias de mayores, etc. He aquí, uno de los ejemplos que sustentan la idea de que todavía queda mucho por luchar, investigar y delimitar el concepto de educador social con tal de definir el objeto y la profesionalidad de éste perfil científico pedagógico.
Una de las anécdotas que más me llamaron la atención fue que en la institución en donde los compañeros fueron a visitar, les dijeron que la atención directa a la familia, y a los padres más en concreto, se hacía imprescindible puesto que eran éstos los que necesitaban mayor apoyo, ya que los menores ciegos se adaptaban mejor a los cambios. Es cierto saber que muchas veces son los padres los que dificultan una buena intervención con el menor, ya que estos padres no están concienciados todavía de las limitaciones, ni de las potencialidades, de sus hijos. Temen estos padres a que sus hijos no sepan desenvolverse en la sociedad. Es por todo esto por lo que nuestra profesión no sólo se tiene que centrar en el colectivo en sí, sino también sus redes de apoyo y de socialización como lo son la familia.
Por otra parte, las barreras arquitectónicas que existen en la sociedad es una lucha constante para aquellos como nosotros que todavía perfilamos un mundo que no está hecho para todos. La exposición nos intentaba demostrar con sus dinámicas cómo se puede sentir una persona ciega, qué limitaciones tiene en la sociedad, qué barreras les imponen en la misma, etc. Considero que fue una buena exposición que nos permitió conocer más y sensibilizarnos con el colectivo.


1 comentarios:
Buena entrada Miguel. Echo de menos un poco más de implicación "personal" en los comentarios de las exposiciones. Que, por otro lado, están muuy bien redactados. Jose
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