El pasado jueves tuve el placer de escuchar otra exposición de un trabajo realizado por unas compañeras de clase acerca de la violencia de género. En dicha exposición, no sólo pudimos repasar los conceptos de maltrato y sus tipos, sino también sensibilizarnos con la causa del maltrato hacia la mujer. Hicieron de una manera lúdica y amena la exposición, explicando los conceptos teóricos, la fundamentación y los objetivos que pretendía dicho proyecto de intervención. Desde mi punto de vista, la puesta en práctica de lo trabajado por mis compañeras fue del todo fructífera, pues en todo momento nos tenían enganchados y atentos conforme explicaban el trabajo. Los medios utilizados, los videos, los videos hechos por ellas, las preguntas hacia la clase, etc., hicieron que reflexionáramos acerca de dicha temática.En la clase se generó a su vez un debate bastante polémico, ¿por qué se centraron sólo en la violencia hacia la mujer, y no hacia los hombres?, y ésta pregunta se agrandó más cuando se supo que en los centros que habían visitado de atención a la mujer víctima de malos tratos, no atendían a hombres. Dicho así, pues yo que soy hombre también me supo mal que se menospreciara los casos de malos tratos hacia hombres de esa forma. No obstante comprendo, respeto y apoyo que haya más recursos y más protección a las mujeres, porque el número de actos violentos hacia las mujeres es mucho mayor que el de los hombres, y además porque las mujeres siempre han estado en desventaja en la sociedad con respecto a su sexo opuesto. Aún así, también creo que muchos de estos recursos están mal definidos y mal gestionados, porque como ya he apuntado en la entrada anterior, creo que se ha intentado proteger tanto a las mujeres, que lo que se hace es más separar que integrar.
Un pilar básico y esencial es la educación, a partir de aquí se va construyendo una nueva sociedad, con unos nuevos patrones y valores sociales distintos. Es por ello, por lo que me gustó la intervención en esta exposición cuando se habló de que la educación es el pilar fundamental, es la base y que “el maltrato hacia la mujer se hereda”, con este lema se interpreta el significado profundo que en esta sociedad supone el patriarcado dominante, y la significación que tiene para las nuevas generaciones. Pero el maltrato, desde mi punto de vista, se hereda, no sólo los niños, sino también a las propias hijas, sólo hay que ver cómo a las mujeres se les va preparando “culturalmente” desde pequeñas a las tareas domésticas.Siempre oímos lo mismo: “todavía queda mucho por hacer”, y desgraciadamente es cierto, pues como nuestra democracia, la sensibilización hacia este tema de la violencia de género es como quien dice una novedad, y por lo tanto queda no mucho, sino infinidad de cosas por hacer. Y creo que el gobierno y la escuela tienen mucho que hacer por la labor. Me acuerdo yo que cuando estudiaba en la E.S.O. y en primaria, nunca he dado una clase de sensibilización y concienciación del tema que estamos tratando, ni si quiera de los derechos igualitarios entre hombres y mujeres. No niego que no lo haya tocado en algunas asignaturas, pero realmente con dinámicas, juegos y clases nunca. Es por ello que la labor del educador social es muy importante, no sólo para tratar el tema en la escuela, sino como vía de conexión entre la familia, la sociedad, y la escuela propiamente dicha.

1 comentarios:
Ya vimos en la exposición que las profesionales que trabajan en este tema consideran que este maltrato es una consecuencia del sistema de valores patriarcal y machista en el que se han educado maltratadores y maltratadas. Así que queda mucho por hacer, efectivamente. Buena entrada, Jose
Publicar un comentario