El pasado miércoles estuve en unas jornadas organizadas por Save the Children, cuya temática era la sensibilización y concienciación acerca de la situación de los niños y niñas esclavos sexuales y soldados en muchos de los países. Me encantó conocer la situación y la realidad social de estos menores, que son víctimas de un sistema que los consideran marionetas al servicio de unas personas sin conciencia y sin corazón, sin saber qué son los derechos de los menores, y que ni si quiera los consideran niños ni niñas. Para profundizar en la conferencia, decir que contamos con dos intervenciones: una de ella fue de una representante de la Fundación Compromiso, por la lucha de estos menores en situación de esclavos y soldados, y la otra conferencia fue a cargo de un misionero javeriano que trabajaba directamente con el colectivo, intentando reinsertar mediante una escuela a niños y niñas que han sido víctimas de estas guerrillas. En estas jornadas aprendí bastante. Sobre todo conocer que existen menores que están explotados macabramente y que el gobierno de los países no hace absolutamente nada. Desde la Fundación Compromiso, nos indicaron que se intentó hacer una protocolo de Coalición con los distintos países que tienen a menores en conflictos armados, no en su ejército, pero si en guerrillas, que la mayoría de las veces están opuestas al gobierno que controla el país. Ese protocolo de coalición, en la mayoría de las veces no se cumple.
La Fundación Compromiso, tiene un programa en esos países llamado DDR, que consiste en :
Programa de Desarme: intentar que el menor entregue su arma, aunque esto supone un grave problema, sobre todo el menor que no tenía arma que muchas veces se quedaba sin entrar en el programa.
Programa de desmovilización: intentar que las mismas guerrillas u organizaciones armadas entreguen al menor. Es una situación muy compleja, porque casi ninguna las cumple, y si se hace sería después de pasar la guerra, cuando ven que el menor ya no les sirve para nada.
Reintegración: se intenta que el menor se resocialice y se integre en la comunidad, intentando que no caiga otra vez en una guerrilla.
En el caso de las mujeres es distinto, pues no tienen fácil acceso a estos programa, ya que muchas de ellas son retenidas por las guerrillas, convertidas en esposas de los dirigentes, esclavas, y además temen éstas chicas a que una vez reintegradas en la sociedad sean estigmatizadas como niña ex soldada, o niña prostituta. Los programas DDR son a largo plazo, por desgracia no se dan con total eficacia y corren el riesgo de que esos niños vuelvan a ser niños soldados.
La situación de estos niños y niñas son aterradoras. El ponente, misionero, cuenta su experiencia en Sierra Leona, y explica muy claro la realidad de estos menores. ¿quién utiliza a estos niños para que sean soldados?, pues bien, son guerrillas, grupos organizaciones, y no ejércitos, que ven que los menores son más receptivos a la hora de luchar. Un niño actúa sin límites, son más violentos e impulsivos, y además son más manipulables que los adultos. Un adulto puede pararse a reflexionar y pensar más detenidamente antes de cometer un acto violento, los menores actúan sin pensar; es por ello, que el menor es mejor para estas guerrillas. Además estas guerrillas cometen unas manipulaciones aterradoras, mediante magia negra, como ellos llaman. Hacen creen en rituales a estos niños, intentando hacerles creer que las balas nunca le atravesarán, son inmortales, y además tienen que pasar una prueba para jurar fidelidad a su jefe de guerrilla. Esa prueba consiste en matar a su propio padre o a su madre. Esto sirve también como estrategia para que una vez matado su padre, no sólo le cree secuelas psicológicas al menor, sino también para que se quede sin familia realmente. Es increíble lo que el propio misionero contaba, y los casos que les llegaban a su escuela allí en Sierra Leona, un país de África occidental en continuas guerrillas. Además, este conferenciante tenía su propia teoría de que detrás de cada guerrilla o grupo organizado existía un país occidental con intereses económicos e industriales, sobre todo por las materias primas. Además, algo que resulta escandaloso, era saber que muchos de los países, como España, que se ha convertido en el primer país en venta de armas ligeras a estos países subdesarrollados. Muchas de las armas que se venden están pensadas para niños, pues el gatillo está más cercano a su brazo, que cualquier arma normal, contaba el misionero.
Fue muy satisfactorio escuchar la experiencia personal del trato en una escuela creada para niños soldados e intentar que se quiten de las guerrillas, y se integren. Trabajar con la familia, con la comunidad, con las aldeas para que no vieran a ese niño como un criminal, sino como una víctima manipulada. Contaba el ponente que muchos niños necesitaban apoyo psicológico, pues tenían pesadillas debido a que todavía recordaba cómo habían matado a sus padres. Además, era muy difícil hablar con estas guerrillas, pues había que negociar con ellas para que dejaran soltar a los niños y niñas, y si lo hacían sólo soltaban a los que no les servían para luchar (enfermos, heridos, niñas embarazadas, etc.). Es una labor increíblemente digna de reconocer y saber que te estremeces por dentro al conocer que existe esta realidad social ante la pasividad de los gobiernos.
La importancia de la educación en estos conflictos armados radica en la prevención mediante la educación, la alfabetización, y en la lucha incesante porque en estos países se intente aumentar el gasto social, y reducir el gasto en seguridad y armamento. Hay que conseguir desterrar la violencia en las escuelas, y en la sociedad. Contaban en una de las experiencias, cómo realizaban actividades propias de la animación sociocultural como intentar trabajar habilidades sociales y participativas agrupando a niños en equipos de fútbol, haciendo actividades lúdicas y educativas en pisos tutelados en los que se encontraban niños que podían integrarse de nuevo en la sociedad.
En definitiva, conocí una parcela de la realidad social que merece un trato digno por parte de la sociedad y de los gobiernos. Los menores deben protegerse ante estos conflictos armados y no ser utilizados y manipulados, pues ante todos son víctimas de un sistema nefasto.

1 comentarios:
Muy buena aportación, muchas gracias. Jose
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